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Reunidos, los días 5 y 6 de abril del 2000, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, Patrimonio Cultural de la Humanidad, los Alcaldes, Autoridades y Representantes de treinta y una ciudades de América Latina y el Caribe, con Centros Históricos en proceso de recuperación acordamos por unanimidad dar a conocer esta.
DECLARACION DE LA CIUDAD DE MEXICO
Reconociendo el rico patrimonio cultural, arquitectónico y urbano, de nuestras ciudades, comprometidos con la recuperación y el desarrollo integral, democrático y sostenible de nuestros Centros Históricos, y respetuosos de la gran diversidad cultural, política, social y económica que los caracteriza.
ACORDAMOS Y NOS COMPROMETEMOS A:
En materia de gestión:
1. Crear una entidad de gestión propia del Centro
Histórico, o su fortalecimiento en el caso de ya existir. Esta entidad
asumirá formas muy diversas de acuerdo con las distintas realidades político-administrativas
locales y nacionales, pero deberá asegurar funciones de manejo integral
del área y no solamente de ejecución de proyectos.
En todo
caso, esta deberá guiarse por los siguientes principios y estrategias:
Enmarcarse dentro de los procesos de reforma del Estado y a nivel municipal,
que se están llevando a cabo en América Latina y el Caribe;
Ser una unidad descentralizada del gobierno de la ciudad, con una conducción
política directa de la máxima autoridad municipal, dotada de autonomía
administrativa y con capacidad de gestionar fondos de diversas fuentes, nacionales
e internacionales;
por delegación de la autoridad municipal, asegurar la coordinación
y la concertación intersectorial necesarias, con las instituciones gubernamentales
de nivel superior y con las del propio municipio, que intervienen en el Centro
Histórico;
para una coordinación efectiva, ser respaldada legalmente y dotada de
una institucionalidad con instrumentos de gestión específicos
(entre ellos destacamos los relacionados con el manejo financiero) y con un
personal especializado de alto nivel;
contar con formas legalmente constituidas que permitan y estimulen la participación
social, base del trabajo de la entidad, para lograr la legitimidad y apropiación
ciudadana de las propuestas, a partir de los más amplios consensos.
2. Para que esta entidad de gestión pueda impulsar
la integralidad del proceso de desarrollo de nuestros Centros Históricos,
elaborar un Plan Maestro de Programas Especiales, y sus correspondientes marcos
normativos específicos. Esta tarea de planeación debe entenderse
como un proceso permanente y no como un producto terminado (“El Plan”)
y deberá siempre ir de mano con la gestión.
El Plan Maestro deberá partir de la profundización del conocimiento
sobre la evolución y la situación actual del Centro Histórico,
para contribuir a la recuperación de su identidad y su desarrollo a futuro.
Asimismo, deberá inscribir al Centro Histórico dentro de la problemática
del desarrollo de la ciudad en su conjunto, tomando en cuenta los niveles superiores
de planeación, el Plan General o el Proyecto de Ciudad.
El Plan Maestro deberá ser integral, integrando la planeación
espacial, económica, social, ambiental e institucional, es decir constituir
la Agenda 21 del Centro Histórico.
3. Impulsar e institucionalizar la participación
social y la corresponsabilidad ciudadana en los procesos de recuperación
integral de nuestros Centros Históricos.
Para ello, deberemos impulsar acciones para la recuperación del tejido
social y de la dinámica económica y cultural de nuestros Centros
Históricos estimulando la apropiación social del Patrimonio por
parte del conjunto de la ciudadanía.
Asimismo, involucraremos tanto a los habitantes como a los que trabajan diariamente
en nuestros Centros Históricos, también a las distintas asociaciones,
organismos gremiales, patronatos y fundaciones.
En materia de financiamiento:
4. Otorgarle un papel rector a la inversión pública,
pues debe jugar un papel multiplicador de otras inversiones en el proceso de
recuperación de nuestros Centros Históricos, mediante actuaciones
de mejoramiento sustancial de los espacios públicos, de los equipamientos,
de las infraestructuras urbanas y la vivienda.
5. Involucrar e incentivar en el proceso de recuperación
de nuestros Centros Históricos al sector privado y a la comunidad.
Esto supone un reconocimiento del papel del gobierno de la ciudad, como articulador
de intereses diversos, en algunos casos encontrados, y de las políticas
públicas como expresión del interés general de la comunidad,
en la medida que impulsen el desarrollo de relaciones de solidaridad y cooperación
entre grupos sociales y sectores socioeconómicos diversos.
6. Establecer la territorialización del gasto público
del gobierno de la ciudad, de modo de hacer más transparente y visible
la gobernabilidad.
En el Centro Histórico, esta expresión espacial del presupuesto
permitirá mejorar la coordinación entre las diferentes áreas
de la administración local, y facilitará el seguimiento y la evaluación
de los compromisos asumidos.
7. En materia de política fiscal e incentivos,
aplicar instrumentos y mecanismos de subvenciones, y/o exenciones, así
como ayudas y estímulos a los proyectos del sector privado y de la comunidad.
Entre estos, destacamos el sistema de Transferencia de Potencialidad.
Estos incentivos deberán ser congruentes con los objetivos, las estrategias
y las prioridades, tanto sectoriales como espaciales, establecidos por el Plan
Maestro para el Centro Histórico.
8. Disponer de una cartera de proyectos, derivados del
Plan Maestro, que puedan ser financiados, bien sea a través de recursos
propios, o bien provenientes de distintas fuentes complementarias y concurrentes:
recursos transferidos por el Gobierno Nacional, recursos provenientes del sector
privado o de la propia comunidad, de los organismos internacionales de Cooperación,
o bien del endeudamiento y de la contratación de créditos con
entidades financiadoras nacionales e internacionales.
En cada caso, y según las características del proyecto, corresponderá
acudir a una o más de las fuentes de financiamiento referidas.
9. Destacar el papel del sector privado, estimulando la
radicación de nuevas inversiones en nuestros Centros Históricos,
facilitando las mismas y encauzándolas de modo de dinamizar la economía
local e ir construyendo, a través de la inserción de obra contemporánea,
el patrimonio del futuro.
Para ello, se procurarán modalidades de asociación y de concertación
entre el sector público y el sector privado, para la viabilización
de los programas y proyectos, sobre la base de un claro liderazgo desde el ámbito
municipal. La legitimidad de este liderazgo estará fundada en la coherencia
y continuidad del proceso, en la confiabilidad, claridad y transparencia de
los actos de gobierno.
10. Promover programas y proyectos que permitan su autofinanciamiento,
a través del estímulo a actividades rentables. Para ello se deberá
tomar en cuenta la ecuación económica general de un programa o
proyecto (“cadenas de valor”) y no exclusivamente en cada intervención
puntual.
11. Propiciar y demandar una mejor colaboración
y coordinación entre el gobierno de la ciudad y el gobierno nacional.
En nuestros Centros Históricos existe una particular responsabilidad
por parte del Estado-Nación, particularmente en cuanto a la preservación
patrimonial y a la recuperación del tejido social, económico y
cultural. Esta responsabilidad es todavía mayor cuando se trata de Centros
Históricos declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad
Reclamaremos de nuestro gobiernos nacionales la participación que les
corresponde en el financiamiento de los programas y de los proyectos para nuestros
Centros Históricos, a través de recursos presupuestales genuinos,
asignados en forma puntual y oportuna, transparente y objetiva.
Reclamaremos también la imprescindible coordinación, allí
donde existe corresponsabilidad o competencia concurrentes, de modo de eficientar
los recursos públicos.
12. Implementar líneas de trabajo para facilitar
el acceso a la cooperación internacional y la concertación de
créditos para ejecución de proyectos de envergadura.
Para ello, reordenaremos y organizaremos nuestras solicitudes de apoyo financiero
ante la cooperación internacional, en función de los reales intereses
de nuestros Centros Históricos, priorizando la inversión social,
el hábitat popular, la economía informal, o la rehabilitación
de edificios patrimoniales.
En particular impulsaremos la obtención de recursos para la realización
de estudios de preinversión y proyectos para ser presentados ante organismos
financieros.
13. Exigir de nuestros gobiernos nacionales la voluntad
política para que otorguen los avales y facilidades necesarias que nos
permitan acceder, tanto a los recursos de la cooperación internacional
como a las fuentes de financiamiento dirigidas a la recuperación de nuestros
Centros Históricos; particularmente ante los organismos multilaterales
de crédito.
14. Para ello, deberá erradicarse cualquier forma
de enfrentamiento político partidista entre los dos niveles de gobierno,
en perjuicio de la recuperación y desarrollo integral de nuestros Centros
Históricos.
Firman esta declaración, los Alcaldes, Autoridades y Representantes Oficiales
de las ciudades de:
Asunción, Buenos Aires, Campeche, Cartagena de Indias, Cuenca, Cusco,
Guadalajara, Guanajuato, Guatemala, La Habana, Lima, México, D. F., Montevideo,
Morelia, Oaxaca, Panamá, Puebla, Querétaro, Quito, Río
de Janeiro, Saltillo, Salvador de Bahía, San Luis Potosí, San
Salvador, Santiago de Chile, Sao Paulo, Tlacotalpan, Trinidad y Zacatecas.