Abrir
en archivo Acrobat (.pdf)
DECLARACION
DE LIMA
Los participantes
en el Encuentro de Alcaldes de América Latina y el Caribe, de Ciudades
con Centros Históricos en proceso de recuperación, reunidos en
Lima durante los días 12 y 13 de noviembre de 1997 teniendo en consideración
que:
- “La Cumbre sobre
la Ciudad”, última Conferencia de las Naciones Unidas sobre
los Asentamientos Humanos -Hábitat II- celebrada en Estambul del
3 al 14 de junio de 1996 reconoció que la aceleración del
proceso mundial de urbanización es una de las transformaciones que
acarrea mayores consecuencias y constató que en los albores del tercer
milenio más de la mitad de la población mundial vivirá
en ciudades lo que las convierte en epicentro del desarrollo futuro de los
países, razón por la cual deben aprestarse para desempeñar
roles decisivos en el siglo XXI.
- La UNESCO, en su programa
de acción para dicha Cumbre, adoptó como principio para las
ciudades del siglo XXI poner al hombre en el centro de las políticas
públicas, es decir, humanizar la ciudad, alentándolas a enfrentar
los desafíos de: instaurar la democracia en su ámbito; controlar
el desarrollo urbano; fortalecer el gobierno de la ciudad; fomentar y controlar
técnicas urbanas de planificación flexible y estratégica.
- Bajo los mismo principios
distintos actores de la sociedad civil en las ciudades de América
Latina y el Caribe -ONGs, patronatos, organizaciones sociales de base, empresas
privadas, colegios profesionales, institutos y centros de investigación,
de modo individual o asociado- han avanzado múltiples experiencias
de desarrollo en las ciudades y de recuperación de los Centros Históricos.
- Los gobiernos locales
han sido reconocidos como las instancias idóneas para orientar el
desarrollo integral de las ciudades y, por ende, dirigir la recuperación
de sus áreas centrales, no solo por su valor patrimonial, sino por
su potencialidad de inducir procesos de movilización de recursos
y nuevas actitudes de la población hacia la ciudad en su conjunto.
- En el contexto de
la globalización es indispensable rescatar las genuinas particularidades
de cada país, ciudad y cultura, que se expresan en múltiples
y diversas manifestaciones materiales y espirituales, las que, en general,
se encuentran y fructifican en los Centros Históricos, uno de los
espacios de identidad más importantes de las comunidades urbanas.
- En los avances alcanzados
por diversos procesos de recuperación y revitalización de
los Centros Históricos se constata que para sus sostenibilidad ambiental,
social, cultural y económica, es indispensable desarrollar planes,
programas y proyectos de carácter integral, equitativos y participativos,
de los cuales se vayan derivando principios y pautas comunes que constituyan
un modo específico y eficiente de intervención.
En virtud de las convergencias identificadas en el transcurso de las exposiciones
de las experiencias presentadas y de las conclusiones que de ellas se derivan
hemos identificado siete campos de acción para los cuales nos proponemos
y nos comprometemos a adelantar actividades conjuntas.
ACORDAMOS
Dar prioridad a los siguientes campos de acción identificados conjuntamente:
Modelos de intervención, Marcos de gestión y administración,
Mecanismos de Financiamiento, Participación y Solidaridad, Calidad del
Hábitat, Unidad en el Diversidad, Investigación, Comunicación
y Capacitación.
- Modelos de intervención.
Desarrollar, consolidar y llevar a la práctica nuevas modalidades
de, intervención y tratamiento integral de los centros históricos,
que los afiancen como centros vivos de la ciudad “inductores de la
acción concertada de los actores públicos y privados para
lograr la sustentabilidad de su rehabilitación y valoración.
Los objetivos propuestos deberán enmarcarse en políticas de
alivio y superación de la pobreza; de mejora de las condiciones de
habitabilidad; de preservación del medio ambiente; de democratización
de la gestión urbana y de respeto y tolerancia de las identidades
étnico-culturales existentes y/o en proceso de formación.
- Marcos de Gestión
y Administración. La preservación y revitalización
de los centros históricos, por la complejidad de su problemática,
exige de una visión integral que los interprete e inserte como parte
del sistema urbano en su conjunto. Los modos de gestión en cambio,
requieren de la consolidación de una autoridad autónoma dotada
de todos los atributos y recursos para asegurar eficiencia y eficacia. En
esta perspectiva nos comprometemos a tomar las medidas necesarias para dotarnos
de un marco jurídico que delimite responsabilidades y competencias
y asegure la puesta en ejecución de mecanismos de gestión
eficientes que incluyan la participación y concertación ciudadana.
- Mecanismos de financiamiento.
Los modelos de intervención deben poner énfasis en el desarrollo
de mecanismos de financiamiento mediante la aplicación de fondos
públicos, nacionales e internacionales, fondos mixtos y comunales,
así como la promoción de la inversión privada. En este
contexto nos comprometemos a propiciar el uso del patrimonio revalorado,
como fuente generadora de ingresos, que permitan el autofinanciamiento y
la recuperación de las inversiones, garantizado su finalidad esencial
que es la sostenibilidad social del contexto.
- Participación
y solidaridad. Nos comprometemos a alentar y fortalecer, para la sostenibilidad
de la puesta en valor de los centros históricos, la institucionalización
de la participación vecinal y ciudadana. Así mismo, a propiciar
relaciones de solidaridad, reciprocidad y cooperación, presentes
en diversas prácticas de las comunidades de base, para que formen
parte sustancial de una nueva relación con los gobiernos y entre
los diversos actores de la ciudad, en los ámbitos político,
económico, social y cultural.
- Calidad del hábitat.
La crisis por la que atraviesan los centros históricos compromete
al conjunto del hábitat. Los urgentes procesos de intervención
serán legitimados y sostenibles si se incorporan, desde el principio,
medidas y programas de renovación urbana, destugurización,
recuperación ambiental, prevención de desastres, seguridad
ciudadana, generación de oportunidades de empleo y otras acciones
que apunten a elevar la calidad de vida. En consecuencia nos comprometemos
a formular nuestra propia Agenda 21 enmarcada en los objetivos y compromisos
asumidos por la comunidad internacional en la Cumbre de la Tierra celebrada
en Río de Janeiro en 1993.
- Unidad en la diversidad.
Igualmente, para la legitimidad consensual y sostenibilidad del patrimonio
recuperado, es indispensable reconocer, respetar y aceptar la diversidad
de identidades y culturas, foráneas, locales y regionales que residen,
actúan o transitan en los centros históricos. Estos son y
serán cada vez más espacios multiétnicos y pluriculturales,
por ello nos comprometemos a desarrollar políticas y a promover actividades
que propicien y den lugar al ejercicio tolerante y respetuoso de las diversas
expresiones culturales las que, por otra parte, consolidan los centros como
espacios vivos abiertos a la creatividad.
- Investigación,
Comunicación y Capacitación. Los procesos de recuperación
y revitalización de los centros históricos generan y requieren
de un renovado andamiaje, tanto conceptual como metodológica, así
como de tecnologías pertinentes. Por ello nos comprometemos a recopilar,
sistematizar y difundir las experiencias que desarrollemos para compartir
sus logros y dificultades. De igual manera, expresamos nuestra disposición
para promover, incentivar y destinar recursos para la capacitación
permanente de recursos humanos especializados así como para la coordinación
de diversas actividades de investigación.
NOS COMPROMETEMOS A:
Constituir una Red de Ciudades en América Latina y el Caribe con centros
históricos en proceso de recuperación cuya finalidad es la de
promover y garantizar el cumplimiento de los compromisos aquí adquiridos,
así como ampliar las posibilidades de integración de otras ciudades
que por diversas razones no pudieron estar presentes en este encuentro.
Designar a la Municipalidad de Lima como Secretaría Pro Tempore de la
Red. Su papel consistirá en facilitar el intercambio de información
acerca de las acciones en curso de ejecución en las diversas ciudades;
en la promoción y coordinación de acciones conjuntas y en el establecimiento
de nuevos vínculos con otras ciudades y organismos internacionales, en
particular la Organización de Ciudades del Patrimonio Mundial, el Programa
Urbal de la Unión Europea y el Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Cada una de las ciudades participantes designará un punto focal que actuará
como interlocutor permanente de la Secretaría pro tempore y asegurará
el seguimiento a nivel local de las acciones comprometidas.
Aceptar el ofrecimiento hecho por la Delegación Cubana para celebrar
la primera reunión de la RED en la ciudad de La Habana. En esa oportunidad,
además de los temas de carácter técnico se analizaran alternativas
para establecer modalidades más formales de cooperación conjunta.
Queremos dejar constancia de la decisión de la Red Iberoamericana de
Ciencias y Tecnología para el Desarrollo -CYTED- de hacer suya esta declaración
y adherirse a los compromisos señalados. Desde el espacio de su actuación
no gubernamental recogemos su compromiso de contribuir a enriquecer el cumplimiento
de lo aquí acordado.
Expresamos nuestro reconocimiento a la UNESCO por el apoyo ofrecido para la
realización de este Encuentro y estamos seguros que con su acompañamiento
y cooperación coadyuvará para el logro de los objetivos que nos
hemos propuesto. Formulamos nuestra intención de solicitar su colaboración
para la consolidación de esta iniciativa.
Finalmente expresamos nuestro agradecimiento a la Municipalidad de Lima y a
sus autoridades por la iniciativa tomada y el compromiso adquirido para dar
inicio a un proceso de integración y cooperación recíproca
entre las ciudades de América Latina.
Lima, 13 de noviembre de 1997.
Lima, Río de Janeiro, Salvador de Bahía, Brasilia, Sao Paulo,
Bogotá, San José de Costa Rica, La Habana, Quito, Barcelona, México,
D. F., Arquipa, Cusco, Cajamarca.